¿Soy realmente cristiano? La urgencia de la formación interior
vivificando el espíritu Existe un cuestionamiento cada vez más notable que, con el tiempo, se ha convertido en una pregunta retórica recurrente. Muchos consideran que este planteamiento es una recriminación contra el cristianismo y que, por ello, no se nos concede el lugar que —según nuestra propia percepción— merecemos. Sin embargo, la realidad es que existen razones claras para este cuestionamiento, razones que, en muchos casos, quienes nos identificamos como cristianos no estamos percibiendo o no queremos reconocer. Este cuestionamiento no surgió de manera repentina. Se fue gestando de forma silenciosa, progresiva, hasta colocarnos en la situación actual: una en la que el cristianismo es fuertemente cuestionado, no tanto por sus fundamentos, sino por un criterio banal y superficial proveniente de quienes se autodenominan cristianos. La retórica es tan evidente como los hechos que la respaldan, y esto nos conduce inevitablemente a una pregunta profundamente necesaria: ¿soy realm...