¿Cometió Mateo un error al citar a Jeremías?



Mateo 27:9-10, dice: “Y se cumplió lo dicho por el profeta Jeremías, cuando dijo: ‘Y tomaron las treinta piezas de plata, precio del apreciado, según precio puesto por los hijos de Israel; y las dieron para el campo del alfarero, como me ordenó el Señor’.”


Estos versículos se refieren al uso de las treinta piezas de plata pagadas a Judas Iscariote para traicionar a Jesús, las cuales, tras el arrepentimiento de Judas, fueron usadas para comprar el “Campo del Alfarero”.


Aquí surge una confusión, ya que la profecía a la que Mateo parece referirse no está explícitamente registrada en el libro de Jeremías, sino en Zacarías 11:12-13, lo que ha llevado a debates sobre si se trata de un error de atribución o de una explicación más profunda basada en la cultura y las escrituras de la época.


El Contexto Histórico y Profético

La Profecía de Zacarías 11:12-13

 

El texto en Zacarías 11:12-13 dice: “Y les dije: Si os parece bien, dadme mi salario; y si no, dejadlo. Y pesaron por mi salario treinta piezas de plata. Y me dijo Jehová: Échalo al tesoro; ¡hermoso precio con que me han apreciado! Y tomé las treinta piezas de plata, y las eché en la casa de Jehová, al tesoro.”


Este pasaje de Zacarías parece coincidir con el relato de Mateo. En Zacarías, el profeta habla simbólicamente del rechazo de Israel hacia el buen pastor (un tipo de Cristo), y las treinta piezas de plata representan el bajo valor que le asignan.


El dinero es lanzado en el templo, tal como Judas, tras arrepentirse, arrojó las piezas de plata en el templo antes de su suicidio (Mateo 27:5). El dinero fue usado para comprar el “Campo del Alfarero”, como especifica Mateo.


¿Por qué Mateo Menciona a Jeremías?

El problema surge cuando Mateo atribuye la profecía a Jeremías en lugar de Zacarías. Aquí es donde el estudio de las Escrituras y el contexto cultural e histórico juegan un papel crucial.


Primero

El Rol y la Autoridad de los Profetas: Jeremías fue uno de los profetas mayores de Israel, con una posición prominente debido a la magnitud de su ministerio y la duración de su profecía, mientras que Zacarías fue un profeta posterior (del período postexílico) y es clasificado como uno de los profetas menores. En tiempos antiguos, era común agrupar los libros proféticos. A veces, el nombre del profeta más prominente representaba una colección más amplia de profecías. Jeremías, siendo uno de los profetas mayores, podría haber sido usado como el nombre de referencia para todo un grupo de escritos proféticos que incluían Zacarías.


Segundo

Influencia Temática de Jeremías: Aunque no existe un versículo exacto en Jeremías que haga referencia directa a las treinta piezas de plata, varios elementos de su obra están relacionados con el simbolismo del “alfarero” y el juicio divino. Jeremías 19 describe cómo Dios le ordena a Jeremías comprar una vasija de barro del alfarero y romperla en el Valle de Hinom como símbolo de la destrucción de Jerusalén por su infidelidad. El concepto de un campo del alfarero podría ser un eco de este pasaje. En Jeremías 32, también se relata la compra de un campo, lo que podría tener alguna conexión simbólica con el “Campo del Alfarero” en Mateo.


Tercero

Armonización entre Jeremías y Zacarías: A lo largo de los estudios bíblicos, algunos sugieren que Mateo estaba combinando dos profecías: la compra de un campo mencionada en Jeremías y las treinta piezas de plata mencionadas en Zacarías. Mateo, bajo la inspiración del Espíritu Santo, pudo haber visto un cumplimiento profético más amplio en el uso de estas dos referencias.


Contexto Histórico: Las Treinta Piezas de Plata

Las Treinta Piezas de Plata en el Contexto Antiguo


En la Ley mosaica, treinta piezas de plata eran el precio estipulado para un esclavo (Éxodo 21:32). Este hecho es simbólicamente importante, ya que representa la traición y el rechazo hacia Jesús, a quien se le trató como un esclavo, valorado de manera despreciable. Judas aceptó esta suma a cambio de entregar a Jesús, y este acto fue una representación tangible del poco valor que los líderes de Israel le otorgaron al Hijo de Dios.


El Campo del Alfarero


El campo del alfarero comprado con el dinero de la traición fue usado como lugar de sepultura para extranjeros, lo cual añade una dimensión profética. En la Biblia, el trabajo del alfarero es un símbolo del poder creador y formativo de Dios, como se ve en Jeremías 18:1-6, donde Dios es el alfarero que moldea y da forma a su pueblo. El campo de un alfarero, un lugar donde se desechan piezas rotas y sobrantes, se convierte en un lugar simbólico para los que fueron rechazados y extranjeros. Esto puede verse como una metáfora del rechazo que sufrió Jesús, y cómo él mismo tomó el lugar de aquellos que eran despreciados.


Jerarquía de los Profetas


Durante el tiempo en que Mateo escribe su Evangelio, los profetas mayores como Isaías, Jeremías y Ezequiel gozaban de una mayor prominencia en la tradición judía que los profetas menores como Zacarías. Los escritos de los profetas menores a menudo se citaban dentro del marco de la obra de un profeta mayor. En este caso, Mateo pudo haber citado a Jeremías debido a su prominencia y su simbolismo profético, a pesar de que la referencia más directa sobre las treinta piezas de plata se encuentra en Zacarías.


Interpretaciones Alternativas


Existen diversas teorías para abordar esta aparente discrepancia entre Mateo y las fuentes del Antiguo Testamento.


Algunas de ellas incluyen


Error de Copista: Algunos estudiosos han sugerido que la mención de Jeremías fue el resultado de un error de los escribas al copiar el texto original de Mateo. Sin embargo, esta explicación es menos aceptada, ya que implicaría una equivocación significativa en un texto que se consideraba divinamente inspirado.


Cita Combinada: Otra teoría sostiene que Mateo estaba fusionando elementos de las profecías de Jeremías y Zacarías, dado que ambos contienen temáticas similares de rechazo, juicio y restauración.


Uso Típico de Jeremías: Jeremías, como profeta del juicio, encapsulaba muchos de los temas que se referían al destino de Israel y la traición a Dios. Aunque Zacarías proporciona la referencia directa a las treinta piezas de plata, Mateo pudo haber estado apuntando a un contexto temático más amplio, en el cual las obras de Jeremías jugaron un papel significativo.


En resumen, los versículos de Mateo 27:9-10 que hacen referencia a las treinta piezas de plata y al campo del alfarero toman elementos tanto de Zacarías como de Jeremías. Aunque Zacarías provee la profecía más directa acerca de las treinta piezas de plata, Jeremías tiene un trasfondo importante que involucra temas como la compra de un campo y la obra del alfarero, lo que pudo haber llevado a Mateo a mencionar su nombre. Este uso no es un error, sino una manera de conectar temas proféticos más amplios relacionados con el juicio y el rechazo de Cristo por parte de Israel.


Así, Mateo ve en estos acontecimientos el cumplimiento de múltiples profecías, mostrando cómo, desde los tiempos de los profetas mayores y menores, Dios ya había revelado el rechazo y la traición que sufriría el Mesías.











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